Puerta cerrada, luz apagada. Nicolás mantiene los ojos abiertos en la cama y la mirada fija en las agujas de su despertador. Le gustaría que las horas pasaran más rápido. El oído atento hacia el sonido de la casa. Quiere que sus padres vayan a la cama inmediatamente.
Lucía y sus amigos siempre andan buscando alguna cosa: un lugar para hacer un bocado todos juntos, un tesoro que está bien escondido, una mamá para unos pollitos que tienen frío...
Cuatro patos van al gran lago por primera vez. A Erik le da mala espina: ha oído que en esas aguas vive un monstruo horrible. Pero sus amigos no se lo creen.
Cuenta una leyenda africana que, hace mucho tiempo,
los cocodrilos tenían la piel dorada, suave y brillante.
¿Qué ocurrió para que ahora su piel esté cubierta de duras escamas marrones?
¡Oh, un charco de barro!¿Y si le das una palmada? ¿Y si aplastaras este plátano muy maduro? ¿Y si hicieras saltar al gato dentro de su caja de arena?
¡Puaj, puaj, puaj!
Cuando Paula intenta huir de su madre, que quiere sonarle los mocos, la niña es firme: —¡Nadie toca a Pepo! —¿A quién? —quiere saber su madre. —A Pepo. Mi moco seco. Necesitarán al menos mil soluciones para acabar con esa pequeña pelotilla.
Luz y Oscuridad tuvieron cinco hijos: Amanecer, Mañana, Mediodía, Atardecer y Medianoche. Cuando los cinco hijos dormían profundamente, Tiempo vino y les susurró algo al oído.
¿Qué crees que pasó cuando abrieron los ojos?
Hoy, Clara sube al autobús. Ella no piensa que el viaje será tan divertido. En cada parada suben nuevos pasajeros y ocurren "cosas". Hay que prestar atención a las imágenes que se van sucediendo a lo largo del recorrido.